jueves, noviembre 30, 2006
Cuando las fuerzas de la naturaleza nos perdonan la vida (I)
Hay veces en que las sensaciones se despiertan y no puedes dejar de sentir y emocionarte. Hoy en el concierto de Sparklehorse me ha parecido al mismo tiempo volar, sumergirme en un mar de coral, flotar entre luces tintineantes, acurrucarme al lado de un árbol coronando una montaña sobre la que se pone el sol, arder en los fuegos del monte Averno, respirar el aire de la atmósfera de Saturno, contemplar los sueños de un hombre enclaustrado, remar contra la furia huracanada de los dioses eólicos, expandirme entre los recovecos de un gran laberinto, olvidar que soy humano y asumir la forma de un gran dragón milenario,...
Hay días en que la música elimina mis sentidos y es entonces cuando todo adquiere sentido.
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Ya.
ResponderBorrarLa música puede ser mucho más que notas armoniosas. Puede convertirse en el viaje definitivo.