viernes, abril 28, 2006

Todo cambia (I)

Nada está quieto, todo se mueve, cada momento es único y una vez que pasa pues viene el siguiente. Es muy dificil mantener un plan a largo plazo y desde luego tiene mérito quien lo intenta, no es malo reconocer que los planes fracasan y saber rectificarlos. Incluso aquellos que pueden salir bien pueden ser abortados simplemente por el cambio de circunstancias secundarias, la frustración del tiempo necesario para llevarlos a cabo, el desinterés creciente por la falta de avances significativos, aunque estos ya estuvieran previstos. Lo peor son las ilusiones que una y otra vez chocan con la realidad, es el mayor desgaste, ver que día a día sigues lejos de tu objetivo, que no parece haber señales de que lo vayas a conseguir, aunque sigue pareciendo al alcance de la mano. Al final no tienes más remedio que rendirte y echar por la borda la posibilidad de conseguirlo, marcarte otros objetivos que consigan de momento engañar la frustración para poder seguir avanzando en busca de algo que no sabes bien que es, pero que sea lo que sea ya no importa mientras sea. Y es que en todo momento hay que decidir entre ser y desear ser, la apuesta por el desear ser es cada vez más arriesgada, no es desaconsejable pero hay que prepararse para no serlo nunca, porque es una posibilidad, el ser es más asequible pero ya no depende de tanto de tus sueños si no de tus posibilidades.

lunes, abril 10, 2006

La huida (I)

Que ganas tengo de volver a Asturias, en dos días otra vez allí. Necesito huir de aquí antes de que me vuelva loco. Después ya no me importará. Después no sé que ocurrirá, tampoco quiero saberlo, me basta con poder desaparecer ahora. Ya pagaré más tarde. Ya se me ocurrirá la forma de afrontarlo, pero ahora no, ahora a perderme entre el mar y la montaña, entre la sidra y el cabrales, entre amigos, entre gente que quiere perderse,... Posted by Picasa

jueves, abril 06, 2006

No sé como titular esto (I)

No me quiero poner trascendental ni nada de eso, lo cierto es que ayer fui al funeral de un compañero del colegio, alguien con quien pase 9 años encerrado en la misma clase pero que desde entonces no habia vuelto a saber de el. No era amigo mio y por tanto su muerte no me produce ese tipo de sentimientos, pero si que me afecta de otra forma. Para los que planificamos las cosas, aunque luego nunca sucedan como lo habíamos planificado, es un dato fundamental saber el tiempo con el que contamos, si no sabemos que vamos a morir en 30, 40 ó 2 años no podemos hacer un buen esquema de como queremos que sean las cosas. Hoy creo que no me estoy explicando bien, lo que quiero decir es que no sirve de nada perder el tiempo planeando las cosas, mejor perder el tiempo haciéndolas.

martes, abril 04, 2006

Decidirse (I)

Hay, básicamente, dos formas de afrontar los problemas de decisión, la valiente, tomo una decisión rápidamente y apechugo con las consecuencias, y la cobarde, que espera hasta que las posibilidades se van eliminando por el transcurrir del tiempo. En mi vida tengo ejemplos de ambos extremos y de las múltiples posibilidades intermedias y no puedo decir que haya una regla general, es estadístico unas veces se acierta y otras te equivocas. A todos nos gustaría acertar pero creo que lo más importante es no arrepentirse, sea como sea el resultado final o el producto de tus decisiones lo único que espero es no tener que arrepentirme de ellas y que aunque llegue al convencimiento de haber errado el sentido de la decisión por lo menos me quede el consuelo de saber que nunca hay un completo error o un completo acierto. O eso espero.