martes, abril 04, 2006
Decidirse (I)
Hay, básicamente, dos formas de afrontar los problemas de decisión, la valiente, tomo una decisión rápidamente y apechugo con las consecuencias, y la cobarde, que espera hasta que las posibilidades se van eliminando por el transcurrir del tiempo. En mi vida tengo ejemplos de ambos extremos y de las múltiples posibilidades intermedias y no puedo decir que haya una regla general, es estadístico unas veces se acierta y otras te equivocas. A todos nos gustaría acertar pero creo que lo más importante es no arrepentirse, sea como sea el resultado final o el producto de tus decisiones lo único que espero es no tener que arrepentirme de ellas y que aunque llegue al convencimiento de haber errado el sentido de la decisión por lo menos me quede el consuelo de saber que nunca hay un completo error o un completo acierto. O eso espero.
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