martes, mayo 29, 2007

Todos ganan (I)

Cada vez que tenga que escribir sobre cualquier tipo de elecciones tendré que utilizar este titular. Para comenzar diré que creo que contrariamente a lo que dice el titular pienso que todos han perdido, en mayor o menor medida, pero al fin y al cabo perdido.
Yo para algunas cosas tengo buena memoria, y para las bravuconadas que se dicen aún más. Y me gusta ver que en este país en el que afortunadamente no se han hecho realidad ninguna de las más agoreras visiones pergeñadas por los más variados personajes, pues hasta ahora no veo ni fronteras dentro del país, ni barreras infranqueables, ni guerra civil, ni el gobierno de los terroristas, ni crisis económica, ni al país invadido por los Estados Unidos en respuesta a afrentas insostenibles (qué eso se llegó a publicar).
Pues tras otras tranquilas elecciones, con resultados que poco más o menos nos dejan lo mismo que había, a mi me da por pensar que después de toda la crispación y enconamiento que se ha intentado crear, ahora no queda nada. Hoy no hay titulares insultantes, ni políticos anunciando las siete plagas, ni tertulianos argumentando sobre la estrategia oculta del sometimiento de todos los ciudadanos a cualquiera que le haga una buena oferta al Gobierno (porque menudo problema tendríamos si este se hubiera sometido a todos y cada uno de los que dicen que se ha sometido).
Imagino que esta relativa tranquilidad durará hasta que haya que afilar la maquinaria electoral otra vez, ojalá durase al menos hasta después de verano pero me temo que en una semana estaremos otra vez con las fuerzas renovadas.

Sintiendo que la brisa me acaricia (I)

Llevo un tiempo queriéndome escribir esto que por fin empieza a tener forma. No es que no supiera qué poner en estas líneas. Tampoco se trata de ideas tan complejas que necesiten de un profundo meditar para sacar algo en limpio. No, la realidad, mejor dicho, mi realidad actual es mucho más sencilla y eso es lo que me cuesta explicar. Normalmente cuanto más complicado es lo que uno quiere poner por escrito, más largo o de más explicaciones dotará a lo que está escribiendo y mas aún si el lector es indeterminado (hipotéticamente hablando claro).
El caso es que desde unos meses a esta parte mi existencia no es que se haya vuelto sencilla, ni mucho menos, pero si es más sencilla de explicar. La fuente inagotable de causas-acciones-consecuencias se ha simplificado enormemente y con ello mi necesidad de explicar mis acciones y sobretodo mis "no-acciones" se ha reducido notablemente, que no agotado (lo dejo claro por si acaso).
La necesidad de escribir, por todo ello, debe ahora ser fruto de otras motivaciones. Ahora debo centrar mi esfuerzo por escribir no tanto en explicarme a mi mismo, aunque obviamente todo lo que escriba por el mero hecho de salir de mi, intrínsecamente lleva consigo un intento de explicarme algo. No, mi esfuerzo desde ahora debería centrarse en explicar a terceros algo (releyendo este párrafo este "algo" me ha dado muchísimo miedo). Este es un cambio de óptica que me va a costar bastante. En general, no tengo problema en reconocerlo, soy un escritor (por no manchar esta palabra me gustaría poner "escribidor" pero conozco alguna persona que pondría el grito en el cielo) auténticamente egocéntrico, prácticamente todo lo que he escrito (por no decir todo que queda muy feo ser absolutista) público o privado ha sido desde/por/para mi. Así que intentar escribir algo sin centrarme en mi me va a costar (observad que si habéis llegado hasta aquí, sólo habéis leído cosas sobre mi)...