miércoles, diciembre 31, 2008
Un año menos, un año más
Este año lo recordaré por Japón, el momento álgido del mismo, y un año en que una doceava parte es un momento álgido no puede ser un año muy malo a pesar del resto. En mi corazón guardaré también Sevilla, Santander, El Escorial, las fiestas de cumpleaños, amigos, locuras varias, Summercase, conciertos (Sigur Ros por mencionar uno), futbol, baloncesto, tenis,...
Pero este año soy consciente de que aunque tiene una identidad propia y autónoma, es un paso en medio de un camino que este año ha recorrido buena parte del mismo, aun queda mucho que andar y la verdad es que el 2009 parece un buen año para avanzar.
Feliz Año!!!
miércoles, diciembre 24, 2008
Destrucción de mi hermano carnal
Me veo obligado a cerrar a mi hermano carnal (afnuirton.blogspot) porque por desgracia todos los horrores en el reflejados han sido superados por la realidad. No quiero más horrores, quiero volver a la normalidad, o no.
viernes, diciembre 19, 2008
No lo entiendo
Llevo varios días dándole vueltas y no soy capaz de comprenderlo, ¿por qué me siento tan triste?
Muchos dirán que es cuestión de mi situación personal, es verdad que hay motivos que me ensombrecen el alma pero precisamente los dos últimos días han sido positivos en ese aspecto. Debería sentirme aliviado.
Otros dirán que es fruto de una situación de estres laboral que está lejos de terminar, pero sin embargo mientras trabajo sin descanso no me siento triste, es cuando me quedo solo cuando un sentimiento de irrefrenable tristeza me invade el alma y el pecho y el corazón y sobretodo la cabeza y no consigo que salga.
Mi tristeza comienza a media noche, cuando entre las brumas del sueño me siento irremediablemente e insoldablemente solo, es una soledad dolorosa, vacía, hueca, fría, hiriente, que se me incrusta en el cerebro y va descendiendo poco a poco a mi corazón.
El alba no suele arreglar esta situación, el alba suele venir en medio de un alarido de terror. Terror que no es producido por un miedo concreto o definido, sino por algo esquivo e indefinido que sobrevuela mi cama empapada de sudores fríos. Mi terror es físico, punzante, metálico y en el mi mente no es capaz de saltar sus alambradas, se queda sumisa en mitad de la planicie, esperando lo inevitable, con miedo y sin esperanza.
Una sospecha empieza a cuajar, y ese terror parece poco ante lo que se puede avecinar. Me abrigaré, parece que viene temporal. Y del malo...
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