miércoles, noviembre 30, 2005

Mercury Rev

Es dificil todavia para mi explicar lo que me pasa, sin duda que el viernes pasado en su concierto me provocaron tantas emociones que ahora literalmente me siento un poco vacio. No soy capaz de discutir si son o no el mejor grupo de la historia y si quiera merecen estar en ella, no puedo decir objetivamente que motivos existen para que estén elevados en el lugar más alto de mi humilde altar musical. Sólo sé que cada vez que escucho sus discos pienso que es posible, que el mundo no es tan malo, que la vida es maravillosa con todas sus aventuras y desventuras, con sus amarguras y sus instantes de felicidad,... En el concierto del viernes encima me di cuenta que influyen en mi vida y en mi forma de ver el mundo. Representaron en una hora y media los distintos elementos que hacen de mi vida, algo que merezca la pena y, entre maravillosas frases (recuerdo algunas "never give up, just give"; "el universo es el lugar donde todos estamos unidos no lo que nos separa"; "When you are not risking anything, you are already risking too much"; "I'll be there always"; ... y cientos mas en el mismo sentido), se desarrollaron unos temas que hablan de concordia, de personas que buscan sin descanso, de salvadores y salvados, de regalos preciosos como diamantes, de mundos interiores que nadie puede expropiar, de valientes capaces de no caer en las tentaciones de la "vida moderna",... Jonathan Donahue es, en mi deformada y subjetiva visión, un genial duendecillo que va por la vida en una dirección muy concreta, dirección que hoy está bastante a contracorriente, pero que le gustaría que fuera mayoritaria porque está convencido que sólo así el mundo será tan bueno como puede ser. Muchos al leer sus letras y verle en el escenario pensarán que está por lo menos loco y que como poco es un inocente crédulo que tiene muy poco realista; sin embargo este hombrecillo ha elegido el nada fácil camino de decir lo que piensa y como lo piensa, no pierde el tiempo en criticar o destacar lo negativo de todo lo que ve, sino que se centra únicamente en lo positivo como el punto de partida para cambiar lo que está mal, nunca dirá que la sociedad es injusta sino que existen hombres justos y que de ellos debemos aprender. P.D: Del Caminante ya habrá noticias. Posted by Picasa

lunes, noviembre 14, 2005

Caminante (V)

Por fin un día por la tarde se encontraron con un extraño grupo descansando en un camino que al caminante le resultaba vagamente familiar. Estaba compuesto por un ratón negro, un pajarillo blanco y un duende verde. Charlaban animadamente, Blist les preguntó la dirección del camino en el que estaban, fue el duende quien respondió que buscaban el país de las montañas. Se presentaron y decidieron seguir con ellos en el camino. El duende era el más animado de los tres, se llamaba Dored y presentó al ratón como Lopo y al pajarillo como Velma.

jueves, noviembre 10, 2005

Caminante (IV)

Blist resultó ser un compañero excelente, avanzaba con determinación y sin miedo esquivando rocas, rodeando bosques y montañas, encontrando instintivamente el mejor lugar para pasar; siempre estaba de buen humor y lleno de vida, los peces jugaban en sus aguas, los animales se acercaban a beber y la vegetación visiblemente se alegraba con su paso. Además sabía un montón de historias y su único temor era encontrar un rio más grande y fuerte que él que lo arrastrara irremediablemente al mar, pero incluso esa posibilidad la convertía en una futura aventura, "después de todo, todos tenemos que acabar en el mar algún día" decía. Blist había vencido ya varios encuentros con ríos y el resultado era que se iba haciendo más fuerte aunque todavía no lo era lo suficiente como para no temer el fatídico encuentro tras la siguiente colina. Blist sabía mucho sobre caminos, los había cruzado de todas clases y direcciones y siempre aconsejaba al caminante sobre cómo encontrar el suyo, sin embargo el caminate en secreto estaba más atento a las posibles señales de la flor que a encontrar su camino, claro que esto no se lo decía a Blist pues le daba vergüenza admintirlo en voz alta. Así fueron día tras día atravesando toda clase de caminos, y Blist un día le preguntó: "Pero ese camino tuyo ¿a dónde se dirijía?". El caminate dudó, no se acordaba bien, quizás ya no lo tenía tan claro, finalmente le contestó "Creo que el camino me llevaba a la montaña más grande del mundo". Claramente aquello visiblemente impresionó a Blist: "Estás loco, para que vas a intentar algo tan difícil. Hace tiempo me encontré un grupo de personas que también iban buscando esa montaña, me dijeron que el camino era muy complicado, lleno de bifurcaciones y cruces con otros caminos que no llevaban a ningún sitio. Me contaron que era un camino que muchos había empezado y que muy pocos terminaban, y de los que fallaban no se volvía a saber". El caminante se había detenido y escuchaba con atención. Blist siguió contando complacido de tener toda la atención del caminante. "Por lo visto el camino no sólo es largo y dificil, sino que es fácil perderse. Antes de llegar a la montaña más alta del mundo y empezar a subirla hay que llegar al pais de las montañas. Ese lugar está bastante lejos y solamente intentar llegar nos va a costar bastante. Una vez allí, hay que encontrar la montaña y entonces subirla, y cuando digo subirla no tienes ni la más ligera idea de lo que eso significa porque no has echo algo parecido en tu vida. Yo no puedo subirla pero sí que te puede acompañar al pais de la montañas". El caminate se quedó meditando un tiempo. Ciertamente no lo había pensado suficientemente bien, en su ingenuidad pensó que cualquier camino se hacia de la misma forma: un pie después del otro, no pensó que había otras variables que le pudieran impedir llegar al final, no imaginó que caminar no era suficiente para llegar a la meta. Miró a Blist y casi se sintió aliviado, bueno mejor no intentar algo que estaba fuera de sus posibilidades, iría al pais de las montañas y miraría esa montaña, si no le parecía posible buscaría otro camino, después de todo nadie le obligaba a llegar hasta el final y él siempre había pensado que lo importante de cualquier camino es disfrutar recorriendolo, sin importar lo que hay al final.