viernes, abril 28, 2006
Todo cambia (I)
Nada está quieto, todo se mueve, cada momento es único y una vez que pasa pues viene el siguiente. Es muy dificil mantener un plan a largo plazo y desde luego tiene mérito quien lo intenta, no es malo reconocer que los planes fracasan y saber rectificarlos. Incluso aquellos que pueden salir bien pueden ser abortados simplemente por el cambio de circunstancias secundarias, la frustración del tiempo necesario para llevarlos a cabo, el desinterés creciente por la falta de avances significativos, aunque estos ya estuvieran previstos. Lo peor son las ilusiones que una y otra vez chocan con la realidad, es el mayor desgaste, ver que día a día sigues lejos de tu objetivo, que no parece haber señales de que lo vayas a conseguir, aunque sigue pareciendo al alcance de la mano. Al final no tienes más remedio que rendirte y echar por la borda la posibilidad de conseguirlo, marcarte otros objetivos que consigan de momento engañar la frustración para poder seguir avanzando en busca de algo que no sabes bien que es, pero que sea lo que sea ya no importa mientras sea. Y es que en todo momento hay que decidir entre ser y desear ser, la apuesta por el desear ser es cada vez más arriesgada, no es desaconsejable pero hay que prepararse para no serlo nunca, porque es una posibilidad, el ser es más asequible pero ya no depende de tanto de tus sueños si no de tus posibilidades.
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Cuanta razón, yo he pasado por todo eso...
ResponderBorrarQuizás lo que venga sea mucho mejor que lo que pensabas que tenía que ser...
Muchas veces no se trata de dejar de luchar sino de cambiar el objetivo de la lucha...
SÉ que al final todo saldrá bien y tendrás lo que te mereces y ambos sabemos que eso será bueno ;-)))
BESOTES.