Es obvio que el tiempo no deja de pasar.
Me asusta pensar que ese instante en el que dejamos de existir está inexorablemente cada vez más cerca. No sabes ni cuando, ni como, ni dónde, no puedes si quiera prepararte. Ante la muerte, la desaparición de una persona, casi todos los tópicos valen. Es tan definitiva que no admite réplica.
Gracias a mis creencias inculcadas desde pequeño, la muerte nunca fue un tema que me preocupara demasiado, hasta tal punto que, a veces, incluso pensaba que era absurdo estar "en vida" pudiendo estar ya "en la otra vida".
Sin embargo, con el tiempo y la experiencia, me he ido dando cuenta de lo que me gusta vivir y, que me da bastante lo mismo si hay o no "algo" después de la muerte. Actualmente no cambiaría lo que me queda de mi vida ni por mil años en paraísos reales o soñados.
Todo esto no impide que de vez en cuando me asalten dudas sobre cómo debo afrontar el tema de la muerte. Son dudas más del tipo, ¿he hecho con mi vida lo que quería? ¿qué me queda por hacer antes de morir?...
No son grandes dilemas, como ya he dicho actualmente mi vida me encanta, pero si son cosas que se quedan dando vueltas por mi cabeza.
Plantearse eso sólo es útil si pretendes cambiar algo de cara al futuro pero, desgraciadamente, esos pensamientos nos incitan a dar miradas al pasado.
ResponderBorrarUys, vaya qué mundo, que diga yo eso...
Los pájaros a las escopetas :P
ResponderBorrar