lunes, diciembre 24, 2007

Contraste (I)

En situaciones dónde se busca que, por una vez al año, el máximo de personas sean felices, la infelicidad choca como una piedra contra una casa de cristal. El contraste sentimental siempre me ha fascinado. Me parece tan complicado tener sentimientos que parecen incompatibles. Eso de estar en medio de una felicidad generalizada que te llega a contagiar pero a la vez llevar la tristeza en tu interior es un dilema que me subyuga. A veces la complejidad emocional domina a la pureza emocional. Al fin y al cabo quien puede decir que prefiere tajantemente sentir de forma pura (total) cada sentimiento o hacerlo de forma compleja. Igual es que estoy comparando magnitudes distintas. No sería la primera vez.

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