viernes, octubre 24, 2008

Diario de un exiliado: Día 2.1

Estoy preparado, como un chiquillo sentado en el banquillo esperando que el entrenador se fije en él para resolver el partido. Me noto a punto, con los músculos tonificados, los sentidos alerta, las fuerzas creciendo día a día, para que cuando llegue el momento pueda dar el máximo de mi mismo, hacer lo imposible, lo estoy deseando. Pero sé que la clave está en ser paciente, en mantenerme en mi sitio, si el entrenador me ve muy nervioso desconfiará, pensará que los nervios me pueden jugar una mala pasada, pero por el contrario si al mirar al banquillo no se fija en mi tampoco me va a sacar. Así que intento que en mi mirada se refleje la frase "Eligeme a mi, eligeme a mi, eligeme a mi".

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