lunes, octubre 03, 2005
La lalala laaaa (I)
¡Qué contagiosa es la alegría! Hoy me he despertado normal pero ha sido hablar con un amigo que estaba especialmente contento y me ha contagiado. Y cuatro horas después sigo silbando y contento sin tener más motivo que el estar otro día más en este mundo tan poco dado a las alegrías.
A veces es mejor no ser muy preciso y dejar que el sentimiento te invada sin preguntarte el porqué, de esta forma el efecto es mucho más duradero. Y aquí sigo feliz en mi jardín ;))
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Ahora estoy sonriendo yo también.
ResponderBorrar