martes, octubre 25, 2005
Caminante (I)
Mirando al este, comienza el día caminando. Con las manos en los bolsillos piensa en el siguiente paso. No es calculador pero sabe que es importante empezar con las ideas claras. Ayer fue ayer y hoy es capaz de reconocer lo que ha aprendido. No es una lección importante, piensa, pero si práctica. Siente ese primer hervor que provoca la salida del sol, calor también provocado por el paso que sin querer se va acelerando. Se para y respira hondo, lo cierto es que sonrie tímidamente, no ha escuchado nada particularmente gracioso pero sentir ordenada su cabeza, ver un camino y pensar que al final hay algo que desea es suficiente. Continua el camino, hace un esfuerzo por mantener sus pensamientos a cero, pero es inútil, nunca ha podido dominar su cabeza en constante ebullición, en cuatro o cinco pasos muchas líneas de pensamiento diferentes han surgido de la nada: "no, ella no debe volver"; "eso que te dije ayer no es lo que queria decir, aunque lo que queria decirte aun no lo sé"; "no es lo mismo pasear que caminar"; "andando se hace el camino, pero cada paso no es definitivo"; "me dijiste que si y al mirarme tus ojos dijeron que no"; "la importancia de lo que no escribiste"...
Miró al este, deslumbrado bajo la cabeza, se puso los cascos y siguió el camino. Hoy no quería pensar, le bastaba con caminar.
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La incertidumbre sobre mi pesa.
ResponderBorrar"Caminante no hay camino, se hace camino al estudiar" ... creo que era asi.