viernes, marzo 18, 2005
Amar la realidad
Tengo una tendencia a querer perpetuar las situaciones, a querer congelar las cosas en el estado en que están y tratar de impedir que cambien. Es esa eterna sensación de que el pasado era mejor y que lo vivido no es superable por lo que queda por vivir. Además mezclo con ello la posible manipulación de mi propio pasado, cada vez que recuerdo un hecho que he vivido no soy capaz de acordarme de lo malo, o le resto importancia si es que me acuerdo, sólo recuerdo lo bueno, asi revisando mi pasado idealizado y comparándolo con mi presente imperfecto siempre me parece que estaba mejor de lo que estoy.
La solución racional pasa por ser conscientes de ello, claro, pero también en desarrollar una especie de prevención frente al revisionismo, eso que se dice: lo pasado pasado está o más castizo, agua pasada no mueve molino. Pero aun asi falta algo. Quizá sea la necesidad de crearme una nueva forma de afrontar la vida en la que la visita al pasado no sea necesaria, una suerte de amor por lo nuevo, por el futuro, por la incertidumbre de lo que puede ocurrir. Una actitud que me haga medir lo nuevo que viene a mi vida no sólo por sus cualidades actuales sino también por sus posibilidades de futuro, sus potencialidades...
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario