martes, abril 26, 2005

El perdón (I)

Una vez alguien me dijo que no es posible olvidar y perdonar, mejor dicho, que no es recomendable hacerlo, porque de esa forma no aprenderiamos de nuestros errores e irremediablemente los volveriamos a cometer. Yo obviamente le contesté que eso no podía ser así, o mejor dicho que esa no era la forma en que yo pretendía vivir. La experiencia te enseña que hay cosas más fácilmente perdonables que otras (obvio), pero también que hay personas a las que perdonas con más fácilidad que a otras. Cualquiera, a priori, puede clasificar a sus conocidos en niveles según hasta donde va a llegar la amnistía, hasta donde es capaz de olvidar las acciones hechas en tu contra (las que necesitan ser perdonadas). Posteriormente puede que las circunstancias te obliguen a revisar este nivel y no llegar a perdonar acciones menos gravosas de lo previsto (la gota que colma el vaso). Es en ese momento cuando uno se tiene que parar a reflexionar sobre el perdón, porque no puedes olvidar pero quieres perdonar, y esto debe ser posible. El combo perdón/olvido no es indisoluble. Para perdonar no se tiene porque olvidar el pasado, sino comprenderlo y darle la dimensión justa (muy dificil). Son estos matices los que me permiten vivir del modo en que deseo. El objetivo por tanto debe ser perdonar, dejar de asociar sentimientos negativos o de rencor incluso a acciones pasadas que te han hecho daño, pero no por ello olvidar que esas acciones te han hecho daño. Es aquí donde llegamos al verdadero problema, ¿cómo nos relacionamos con alguien a quien hemos perdonado (o sea no vamos a tener en cuenta lo que hizo) pero sabiendo su potencialidad para hacernos daño? La repuesta no es fácil, ni siquiera hay una ideal para la mayoria de las situaciones. En mi caso el perdón implica reotorgar el nivel de confianza del pasado y no me he arrepentido de ello, salvo en un caso... la excepción que confirma la regla.

9 comentarios:

  1. Perdonar y volver a otorgar la confianza que se tenia antes, es algo complicado e incluso imposible. Sobre todo si se aprende de los errores. Esto no hace mas que complicar la relacion que tienes con la gente, ya que segun pasan los años, el muro protector de nuestro corazon va siendo mas y mas grande. Aunk siempre quedara algun resquicio de esperanza, espero.

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  2. Pero hay que intentarlo, al menos de esa forma ya seremos diferentes. Yo espero no rendirme... claro que hoy "estoy" mas ingenuo jeje.

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  3. Anónimo9:23 a. m.

    Yo creo que lo importante es saber diferenciar a quien perdonar y a quien olvidar del todo (que no olvidar lo que hizo).

    Si te equivocas y perdonas a quien no os vuelve a fallar: estás jodido.
    Si te equivocas e intentas olvidar a quien no se lo merece: estas muy jodido.
    Pero este método no es infalible, porque puede darse el caso de no poder olvidar a alguien y que ese alguien te vuelva a fallar repetidamente ... ahí estás muy pero que muy jodido. La solución no la sé. Supongo que debemos ponernos a nosotros mismos delante de todo, egocentrismo puro, y seguir adelante como sea, con tu muro protector.

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  4. Anónimo9:24 a. m.

    queria decir "..y perdonas a quien os vuelve a fallara ..."

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  5. Entiendo el punto de vista, pero yo parto de la siguiente premisa: en realidad somos humanos y fallamos; así que vamos a aspirar a la perfeccion (perdonar siempre) y luego ya vendrá nuestra "sabia" naturaleza a rebajar la perfección. A mi me ha ido bien, de todas las veces que he perdonado sólo me arrepiento de una y ese es un porcentaje bastante bueno. Vivir intentando evitar el daño no es precisamente lo mejor, pues nos estaremos haciendo daño a nosotros mismos, para empezar.

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  6. Anónimo9:08 p. m.

    Esta claro que hay muchos casos, tantos como personas. Lo dificil, es saber uno mismo a quien perdonar. Y a quien no hacerlo. Yo nunca supe distinguir, y asi me fue. Ahora tengo un corazon con un muro de 30 metros de alto, de puro hormigon reforzado. Cosa que no es nada justa para las personas que me importan. Esa es una de las causas, por las que nunca digo nada de mi vida personal a nadie. Tal vez no sea mas que un cobarde.

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  7. No cobarde no, pero asi es mas dificil llegar a ti...

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  8. Anónimo4:13 p. m.

    Algo más complejo aún... ¿Cómo saber quién es el que debe perdonar o el que debe ser perdonado?

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  9. No creo que se deba juzgar quien debe perdonar y quien debe ser perdonado. Es una cuestión muy personal, yo suelo buscar a quien se encuentra a disgusto conmigo y tratar de comprender como es posible que haya interpretado que he hecho algo que le pueda disgustar, una vez que le he entendido ya es más fácil perdonar y ser perdonado, pero mientras no le entienda es imposible.

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